
Siri Hustvedt, nacida en Minnesota y de padres noruegos, nos cuenta una historia donde nos hace reflexionar sobre el desconocimiento que tenemos de las personas que nos son más próximas. En qué grado nos conocemos, como contamos nuestras historias y qué dejamos de contar. -Todos guardamos secretos- le dice el protagonista a su hermana.
Cosas no dichas, y como dice nuestro Javier Marías, lo importante y lo que ayuda a explicar algunos comportamientos de los seres que nos rodean, es la historia que nunca se ha contado.
La novela comienza, con el reencuentro de dos hermanos a raíz de la muerte del padre. Poco después de la muerte, comienzan a ordenar papeles, documentos, encontrando algunas notas perturbadoras e intentan desvelar los secretos del pasado, quieren entender el estado melancólico de los últimos tiempos y reconstruir la historia de su familia desde que llegaron de Suecia.
Hace días leí otro libro que me regaló una amiga “Las hijas de Hanna” donde el tema era parecido. A veces tenemos comportamientos aprendidos que nosotros no llegamos a entender y tal vez al conocer las historias de nuestros ancestros nos ayudan a entendernos mejor a nosotros mismos.
Todos llevamos fantasmas dentro y es preferible que hablen a que no lo hagan… Hasta mis seres queridos, aquellos que amo más me son aún más desconocidos que todos los demás.
John Clare